El ministro de Agricultura y Ganadería (MAG), Carlos Giménez, destacó los avances en la promoción de la agricultura familiar campesina, sin embargo, reconoció que aún queda mucho por hacer para lograr una producción sostenible a lo largo del año. Agregó que el desarrollo del sector no depende exclusivamente del Gobierno.
El ministro enfatizó en la necesidad de generar condiciones que permitan el desarrollo de los productores ya que se estima que unas 250.000 familias campesinas dependen de la agricultura familiar, de las cuales entre el 10 % y el 20 % se encuentran en situación de vulnerabilidad. “En el campo no se puede admitir la pobreza extrema, hay tierra y se invirtió mucha plata, pero no se ven los resultados. Una de las características de la agricultura familiar campesina es su poco vínculo con el mercado y el limitado acceso al crédito”, mencionó.
Respecto a la problemática que enfrentan los productores para acceder a créditos, el titular de la cartera agropecuaria resaltó que por primera vez se están poniendo a disposición de los campesinos préstamos a largo plazo con un año de gracia, para que puedan fortalecer su producción.
Por otro lado, refirió que el desarrollo del sector no depende exclusivamente de las instituciones gubernamentales, sino de las propias asociaciones, que deben garantizar un uso eficiente de las inversiones realizadas en apoyo a los campesinos. “¿Qué ha pasado con tantas inversiones que se han recibido y no hemos podido avanzar en tecnología mínima para producir en todo tiempo? Tenemos que quitar de nuestra mente el consumir productos del vecino país”, manifestó en entrevista con la 680 AM.
El titular del MAG subrayó que la exportación de tomates a Argentina, lograda el año pasado, es un ejemplo del potencial del sector, pero insistió en que la producción nacional debe fortalecerse. “Es mentira que no existe mercado. Al contrario, hay mucho mercado que está insatisfecho porque no hay producción. Hay mucha tierra ociosa. No superamos el 40% de la explotación racional de las tierras de las familias campesinas”, señaló Giménez.
Fonte: La Nacion